Regreso porque nunca me fui. Siempre pienso y recuerdo la vida de allá, la gente, las casas, los ríos. Sueño bastante con El Paují desde que me vine a Mérida. Mi alma siente allá. La ida a El Paují es mi motivación para hacer el documental, es volver a estar allá. Simplemente a estar. Dejamos a mi mamá en Mérida y mi papá y yo nos vamos. Para mí, la partida al pueblo es el abandono completo de mi realidad actual, para llenar el vacío que deja la nostalgia, que me hacía falta desde antes. Mi conflicto es conmigo misma, ¿por qué no puedo olvidar ese sitio? ¿Por qué siento que forma parte de mi vida? Mi conflicto es la nostalgia. (¿O no lo es?) Puede ser que me sienta incompleta si estoy largo rato sin ir. Mi papá dice que no tiene conflicto alguno, que el me está acompañando y ya. Pero yo creo le da un poco de miedo volver. Todavía no sé por qué. En realidad no sé muy bien si es miedo, pero hay un cierto recelo cuando le pregunto cosas, me dice que deje de pensar ya en ese viaje. También soy un poco obsesionada, lo admito. Pero es que me asusta un poco todo. De todos modos, no pienso explicarle mucho. Basta con que yo esté clara en la línea de la película (dentro de lo claro que se puede estar).
Lo que sé es que, cualquiera que sean las circunstancias yo pienso que es mi Paují el que saldrá en la película. Es el Paují que recuerdo, que añoro, el Paují que me hace falta y que necesito contar. El Paují que no me separa de mi padre, ya que toda la vida he estado con él, allá y aquí.
Desde el momento que me monte en el autobús, la realidad estará ante mi cámara, ante mis ojos, el momento y el lugar precisos sin alteraciones. Mi objetivo es alcanzar a El Paují y hacerlo ver como un lugar mágico, más que explicar un lugar geográfico, el documental se convertirá un mensaje que llama a la libertad y a la naturaleza y que habla de las relaciones entre nosotros mismos y con el entorno.
¿Qué voy a mostrar en el desarrollo del documental? ¿Cuál será el conflicto que se verá implícito en el discurso y del que se agarrará la narrativa? La nostalgia que calmo con el regreso, el conocer al pueblo que me crió y en el que vivió mi papá por más de 20 años y que abandonamos para que yo pudiera estudiar. El cambio. La necesidad de cambio, la necesidad de relacionarse con una sociedad que nos absorbe. El olvido, la enajenación. El conflicto es la nostalgia de un lugar mágico que formó parte alguna vez de mi vida, pero que ya conforma otro plano, una realidad alejada, que se pierde en la distancia. Mi conflicto es demostrar que hemos perdido conexión con todo. El documental va de mostrar esos escenarios, de mostrar nuestras sensaciones al entrar en el entorno. Es difícil abrirnos tanto. Para mí al menos, lo es. Porque es demostrar lo que fue y sigue siendo nuestra vida; y quiero tanto a mi pueblo, que no me interesa mucho que todos lo conozcan. Pero ya me metí en esto, y si de algo va la película es de abrirme al máximo, hasta que pueda, mejor dicho hasta que no pueda más. Me cuesta, pero tiene que ser así. ¡Que conflicto!
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