Por el sinsentido de la realidad de hoy. Por el eterno delirio de un espíritu mágico. Por la permanencia de lo etéreo.

jueves, 23 de junio de 2011

La Motivación.

Mi documental se basará en el viaje con mi papá hacia el pueblo donde nací, de regreso. Después de 4 años para él y 2 para mí, sentiremos la emoción de los caminos que hace tiempo no recorremos, en una búsqueda por el reencuentro con la tranquilidad, con la soledad y con el silencio. Volvemos a huir de esta realidad que conocemos, viajamos para descubrir nuevamente los modelos de esa otra realidad, una realidad limpia, cargada de sonrisas y libertad, la realidad casi desconocida de un pueblo aislado en la selva del Amazonas.
     El viaje es el medio por el cual daré a conocer cómo vive esa gente alejada, gente de la ciudad que se fue, entregada a la selva, a la naturaleza; y también gente indígena que nació, vive y morirá sin conocer más lugar que esa tierra. Yo a El Paují me siento muy unida, tengo un sentido de pertenencia, un gran apego cada vez que percibo esa energía mágica que emanan sus árboles, sus montañas. La cuestión es, descubrir por qué, al igual que yo, se sienten unidos a él sus habitantes. ¿Qué cosa en concreto estaban buscando cuando decidieron irse de la sociedad industrializada? ¿Por qué el retorno a la naturaleza? ¿Consiguieron allí lo que buscaban, consiguieron la paz?
Mi vida, mi experiencia, me une al sentido del documental, mis 15 años de vida allá, la mudanza a Mérida hace 4 años, el retorno después con una cámara al lugar, y la vuelta a esta realidad después de un tiempo de respiro en El Paují, o sea, el regreso al caos. El viaje, mi viaje, mi reencuentro con el pueblo y con la gente. Mi padre, su reencuentro, nuestra propia búsqueda de esa misma cosa que se reflejará en el documental, la búsqueda de la libertad en lo natural. De alguna manera estoy volviendo, porque necesito respirar de nuevo el aire puro, sentir eso mismo que sienten todos los que van para allá, reencontrarme con mi pueblo. Y reencontrarme con él de manera muy distinta a como lo he hecho anteriormente, reencontrarme con él sintiéndolo como una parte de mí, conocerlo, unirme a él y encontrar en su presencia razones que me den cuenta que realmente es allí donde nace todo lo importante para mí.
Quiero conocer los testimonios, anécdotas y observaciones de la vida de la gente de allá, sus labores diarias, sus distracciones, sus niños, darme cuenta lo diferente que es de la ciudad; con la presencia de mi padre y la mía, y nuestro contacto con la selva.
Pienso, hacer el contraste con el caos de la ciudad, esa desorganización extrema y esa enajenación del ser como humano. Hay diferencias totales en sus necesidades, entornos, modo de vida y pensamiento. Tal vez, usar la comparación de infierno y de paraíso con esas dos realidades).
Como dice Marc en su libro Watunna: “El hombre profano de la actualidad ha caído, se ha separado del mundo paradisíaco primordial, sagrado y poderoso, ha perdido el contacto con su antigua animalidad mágica, como consecuencia de una ruptura del equilibrio cósmico, produciendo un cierre total del universo visible, que hemos hecho nosotros mismos, invisible”.
     Mi documental es una búsqueda de la naturaleza, como condición que conforma a todo ser humano: el volver a sus orígenes. ¿Por qué esa necesidad de reencuentro con lo natural? ¿Por qué esas personas están allá? ¿Qué sienten al estarlo? La idea del documental es descubrir ese mundo recóndito y romántico a través de la experiencia de sus habitantes, transmitir esa magia que se encuentra en lo más simple, en lo más puro, y que muchos hemos olvidado por encontrarnos ya en otra época, con otro tipo de necesidades. ¿Es posible olvidarnos de dónde venimos? Son dos realidades disociadas, ajenas, que no se conocen la una a la otra, la realidad de El Paují y la realidad del caos; y precisamente, el documental hablará de descubrir a aquella otra y descubrirnos a nosotros.

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